Farfalle cremosos con pollo y champiñones

Estos farfalle cremosos con pollo y champiñones son una pasta sabrosa para dos personas, con pollo dorado y una salsa suave de nata y queso. La clave está en adelantar la salsa y cocer los farfalle al final: así llegan a la mesa calientes y en su punto.

  • Raciones: 2
  • Tiempo de preparación: 10 minutos
  • Tiempo de cocción: 25 minutos aproximadamente
  • Tiempo total: 35 minutos aproximadamente

Ingredientes para dos personas

  • 180 g de farfalle secos
  • 300 g de pechuga de pollo
  • 200 g de champiñones
  • 1 cebolla pequeña (unos 80–100 g)
  • 80 ml de nata para montar sin azúcar
  • 20 g de queso rallado para pasta
  • 10 ml de aceite de oliva
  • Ajo en polvo, al gusto
  • Pimienta negra, al gusto
  • Sal, al gusto
  • Agua para cocer la pasta

Cómo hacer farfalle cremosos con pollo y champiñones

  1. Prepara los ingredientes. Corta el pollo en dados pequeños, pica la cebolla y limpia y corta los champiñones en láminas. Pon una olla grande con agua a calentar. De momento, no añadas la pasta.
  2. Dora el pollo. Calienta una sartén amplia a fuego medio-alto con aproximadamente la mitad del aceite. Añade el pollo, sal, pimienta y una pizca de ajo en polvo. Cocínalo durante 7–9 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté dorado y bien hecho por dentro. Retíralo a un plato.
  3. Cocina la cebolla y los champiñones. En la misma sartén, añade el resto del aceite y cocina la cebolla durante unos 4 minutos, hasta que se ablande. Incorpora los champiñones y cocínalos otros 7–10 minutos. Al principio soltarán agua; continúa hasta que esa agua se evapore y empiecen a dorarse. Prueba y ajusta de sal.
  4. Cuece los farfalle. Cuando los champiñones estén casi listos y el agua de la olla hierva, añade sal al agua e incorpora la pasta. Cuécela el tiempo indicado en el paquete, procurando que quede firme.
  5. Termina la salsa mientras se cuece la pasta. Baja el fuego de la sartén, vierte la nata y vuelve a incorporar el pollo con los jugos que haya soltado en el plato. Remueve y cocina a fuego suave durante 2–3 minutos. Después, apaga el fuego. La salsa puede esperar unos minutos mientras termina la pasta.
  6. Reserva agua de cocción. Justo antes de escurrir los farfalle, guarda unos 150 ml del agua de la olla. Escurre la pasta y pásala directamente a la sartén.
  7. Une la pasta y la salsa. Añade el queso rallado y unos 50 ml del agua de cocción reservada. Remueve durante 1 minuto a fuego suave, hasta que la salsa cubra bien los farfalle. Si queda demasiado espesa, añade un poco más de agua, de cucharada en cucharada. Sirve inmediatamente.

Consejo para una salsa cremosa y ligera

No hace falta añadir toda el agua reservada. Su función es aligerar la nata y ayudar a que la salsa se adhiera a la pasta sin quedar pesada. Empieza con unos 50 ml y ajusta la textura poco a poco.

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