Las mujeres juegan más que los hombres
Autor: admin // Categoría: Curiosidades, General, Sociedad y Farándula
Las mujeres pasan más tiempo que los hombres jugando desde la computadora, bien sea en el Facebook con el Restaurant City, CityVille, FarmVille, FrontierVille, Poker, Pet Society, YoVille, entre otros. Aunque y a pesar de que se piense lo contrario, muchas mujeres invierten parte de tu su tiempo en la red jugando desde algún casino online.


Londres.- La comida orgánica no tiene más beneficios nutricionales o para la salud que los alimentos producidos tradicionalmente, según reveló un amplio estudio publicado el miércoles.
Chismosear puede contribuir a reducir el estrés y la ansiedad, reveló un estudio en Estados Unidos que vincula una hormona femenina con el comportamiento social y el estado de ánimo de las mujeres.
El experimento se hizo en 2002 y lo dirigió una mujer, Melisa Himer. Se puso al alcance de individuos de ambos sexos de muy corta edad juguetes de marcado sesgo sexista: un camión y una pelota, una muñeca y una sartén. Se supone que, si no existen condicionantes culturales, ambos sexos correrán indistintamente hacia cualquiera de los juguetes. Pero -¡oh, sorpresa!- no es así: a tan tierna edad, los sujetos de sexo masculino muestran una clara predilección por el coche y la pelota, y los del sexo femenino, por la muñeca y la sartén. Un tercer grupo de juguetes absolutamente neutros apenas tiene éxito. ¿Por qué, si no han tenido tiempo de contaminar sus preferencias con roles sexistas, se comportan tan sexistamente en su elección? El conferenciante, Alberto Ferrús, no tiene respuesta. Pero tiene una sorpresa para el auditorio: la siguiente diapositiva muestra a los sujetos de la investigación: ¡son monos!
Es una violencia sexual contra una o varias personas que, de manera agresiva, les niega la libre disposición de su cuerpo y que implica dominación y poder sobre ella al provocarle no sólo alteraciones físicas, sino emocionales.
Son muy variadas, pero, las características y causas de los celos más normales son que la persona que los experimenta tiene una gran falta de confianza en sí mismo y esta desconfianza es la que los lleva a no poder creer los sentimientos del otro, a no terminar de creérselo del todo.